{"id":1260,"date":"2021-02-16T13:03:35","date_gmt":"2021-02-16T16:03:35","guid":{"rendered":"http:\/\/lavozpuntana.com\/?p=1260"},"modified":"2021-02-16T13:03:36","modified_gmt":"2021-02-16T16:03:36","slug":"historia-del-jazz-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavozpuntana.com\/?p=1260","title":{"rendered":"Historia del Jazz I"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La prehistoria: La africanizaci\u00f3n de la m\u00fasica occidental<\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lavozpuntana.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/jazz-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1261\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Por Trinidad L\u00f3pez<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El jazz, un g\u00e9nero de culto tanto en Argentina como en el mundo, ha tenido un largo recorrido y transformaciones a lo largo de su historia, pero sus or\u00edgenes, fusiones y los distintos aportes recibidos, son parte de un misterioso y oscuro nacimiento. Mixtura de culturas musicales y \u00e9tnicas variada, esta m\u00fasica se encuentra emparentada al blues, al rigtime, al lat\u00edn, y otros tantos estilos que han ido apareciendo desde el siglo XIX y que han transformado la m\u00fasica de nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta primera parte, ya que la tem\u00e1tica es tan vasta que no cabr\u00eda en un art\u00edculo, iremos recorriendo sus or\u00edgenes, all\u00e1 por finales del siglo XIX, en un lugar particular: el sur de los EE.UU. Ese sur de la post guerra de secesi\u00f3n que dej\u00f3 huellas indelebles en la historia y la cultura norteamericanas, y que ha llegado, en retazos, hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lavozpuntana.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/jazz-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1262\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ted Gioia, un incansable buceador en la historia de este g\u00e9nero, escribe en el inicio de su historia del jazz: <strong>\u201cUn anciano negro est\u00e1 sentado a horcajadas sobre un gran tambor cil\u00edndrico. Empleando los dedos y el borde de la mano golpea repetidamente el extremo del tambor, que tiene unos treinta cent\u00edmetros de di\u00e1metro y est\u00e1 hecho probablemente con una piel de animal: produce una palpitante pulsaci\u00f3n mediante golpes r\u00e1pidos y secos. Otro percusionista, con su instrumento entre las rodillas, se le une con id\u00e9ntico staccato. Un tercer hombre de color, sentado en el suelo, puntea un instrumento de cuerda, a cuyo cuerpo se ha dado forma toscamente a partir de una calabaza. Otra calabaza se ha convertido en un tambor improvisado, y una mujer lo golpea con dos palillos cortos. Una voz canta, y enseguida se le unen otras. Este toma y daca musical es acompa\u00f1ado de una danza aparentemente contradictoria, un jerogl\u00edfico m\u00f3vil que por un lado parece informal y espont\u00e1neo mientras que en un examen m\u00e1s atento revela un car\u00e1cter ritual y preciso. Es un baile de enormes proporciones<\/strong>\u201d, una imagen que alguien podr\u00eda asociar con el \u00c1frica, pero no, es esa Nueva Orl\u00e9ans del siglo XIX, una ciudad cosmopolita, con un pasado pujante, que lentamente iba quedando atr\u00e1s a medida que el estado naci\u00f3n avanzaba, y el centro de influencia econ\u00f3mico miraba hacia el norte de los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas escenas, como la que describe Gioia, eran t\u00edpicas de las danzas de esclavos antes de la abolici\u00f3n de la esclavitud, pero siguieron perdurando y ocupando el espacio p\u00fablico, derram\u00e1ndose desde la <em>Congo Square<\/em> (plaza Congo, actual Louis Armstrong Park), lugar donde se reun\u00edan las personas de color, al resto de plazas, bares, mercados y fiestas de las ciudades del sur americano.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1s danzas, inicialmente de esclavos, fueron recogidas por numerosos testigos blancos de la \u00e9poca, y es el reflejo de una transformaci\u00f3n que se va operando en relaci\u00f3n a la introducci\u00f3n de la m\u00fasica africana en el nuevo mundo, incorporando matices y experiencias de distintos pueblos africanos que se encontraron, en am\u00e9rica, a partir de la experiencia com\u00fan de la esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lavozpuntana.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/jazz-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1263\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Este tipo de danzas, conocidas como <em>\u201cRing shout\u201d<\/em> fue documentada por diversos antrop\u00f3logos que estudiaron las culturas africanas a finales del siglo XIX y principios del XX. Poco a poco, estos estilos fueron incorpor\u00e1ndose a la nueva sociedad, con sus caracter\u00edsticas propias, perdiendo gradualmente su car\u00e1cter ritual, pasando al \u00e1mbito del entretenimiento o la festividad popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas im\u00e1genes de Congo Square permanecieron e influenciaron a los primeros m\u00fasicos de jazz, aunque muchos de ellos ni siquiera participaron de las mismas, porque para el momento del advenimiento de este g\u00e9nero, las danzas populares ya eran s\u00f3lo un recuerdo. el<\/p>\n\n\n\n<p>renombrado clarinetista y saxofonista de Nueva Orleans Sidney Bechet en su autobiograf\u00eda, Treat it Gentle escribi\u00f3: <strong>\u201cCuando los esclavos se reun\u00edan los domingos, sus d\u00edas libres, \u00e9l<\/strong> (su abuelo) <strong>tocaba los tambores en la plaza Congo Square [\u2026] \u00c9l era un m\u00fasico: nadie ten\u00eda que explicarle ni las notas, ni el sentimiento ni el ritmo. Todo eso ya estaba en \u00e9l: de eso estaba seguro\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Jazz es hijo del sincretismo entre esa m\u00fasica y danzas africanas, y la posterior experiencia musical de los hijos y nietos de esos esclavos ya libertos. Una mixtura entre el mundo de la m\u00fasica europea, con sus reglas, notaci\u00f3n y armon\u00edas, y m\u00fasica negra, con sus contrapuntos y espontaneidad. As\u00ed, surgida de la mezcla de distintas culturas europeas y africanas, el jazz comenz\u00f3 a recorrer su propio camino, y su versatilidad lo hizo encontrarse incluso con la m\u00fasica latinoamericana como el mambo, la cumbia, el calipso o la salsa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lavozpuntana.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/jazz.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1264\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta capacidad africana de transformar la tradici\u00f3n compositiva europea y asimilar al mismo tiempo algunos de sus elementos es quiz\u00e1 la fuerza m\u00e1s notable y poderosa de la historia musical moderna. Son incontables los g\u00e9neros musicales en los que hallamos las huellas de su influencia. Por citar s\u00f3lo algunos, el gospel, el soul, el rap, las canciones de los minstrels, los musicales de Broadway, el ragtime, el jazz, el blues, el rhythm and blues, el rock, la samba, el reggae, la salsa, la cumbia, el calipso e incluso algunas m\u00fasicas oper\u00edsticas y sinf\u00f3nicas contempor\u00e1neas.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, para concluir con esta primera mirada sobre la prehistoria del Jazz, sus inicios est\u00e1n vinculados a la utilizaci\u00f3n de instrumentos poco convencionales para hacer m\u00fasica, y se encontraron con tradiciones estil\u00edsticas tan diferentes que, su sincretismo, produjo una cantidad innumerable de g\u00e9neros que fuero perfilando al jazz como g\u00e9nero musical, pero tambi\u00e9n como una cultura, con sus propios encuentros y desencuentros. Esta primera nota es apenas el inicio, escueto, de un largo recorrido que ya tiene m\u00e1s de un siglo. Quedan todav\u00eda muchas historias por contar, y muchos m\u00fasicos por conocer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La prehistoria: La africanizaci\u00f3n de la m\u00fasica occidental Por Trinidad L\u00f3pez El jazz, un g\u00e9nero<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[551,538,540,86],"class_list":["post-1260","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tendencias","tag-historiadelamusica","tag-jazz","tag-jazzfusion","tag-musica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1260"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1265,"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1260\/revisions\/1265"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavozpuntana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}