SAN LUIS AGUA RECUPERA LA OPERATIVIDAD PLENA DEL DIQUE BOCA DEL RÍO

En un operativo de recuperación que incluyó buzos profesionales a 30 metros de profundidad, se revalorizaron los sistemas de válvulas, compuertas y sus instalaciones eléctricas. Por primera vez desde su inauguración en 2012, el embalse cuenta con todos sus componentes operativos, permitiendo una regulación total de sus caudales de agua.
San Luis Agua completó con éxito el plan de revalorización en el dique Boca del Río. Las tareas, que demandaron 14 días desde la planificación de tareas y la ejecución técnica, permitieron recuperar la funcionalidad de componentes vitales de la presa que permanecían fuera de servicio desde la inauguración del embalse en el año 2012.
Hasta esta intervención, el embalse presentaba una limitación crítica: sus elementos operativos del cuerpo de presa (como las compuertas, las válvulas de seguridad y las de chorro hueco) no estaban funcionales. Esto impedía una gestión eficiente del recurso y la regulación de la cota ante posibles crecidas.
Como parte de los trabajos se requirió la intervención de buzos profesionales, quienes realizaron un descenso de 30 metros de profundidad en el espejo de agua. El objetivo fue vincular el puente grúa con las compuertas que habían permanecido en el fondo del dique durante aproximadamente diez años. A su vez, el personal del ente estatal restableció las instalaciones eléctricas del embalse. Gracias a estas maniobras, se logró llevar las compuertas a la superficie.
Al recuperar la operatividad, San Luis Agua ahora puede gestionar y regular el embalse de manera precisa. También podrá brindar la forma correcta de erogar caudales por el arroyo ‘El Carrizalito’ de manera controlada, previniendo que reciba agua de forma abrupta, protegiendo a las comunidades aguas abajo. Los trabajos le brindan a San Luis Agua tener el control total sobre la entrada y salida de agua para una planificación hídrica a largo plazo.
Las autoridades del ente estatal informaron que durante el procedimiento de apertura, que se realizó de forma paulatina hasta alcanzar el 100% de capacidad antes de estabilizarse en un 50%, se observó que a pesar de haber estado sumergida durante una década la compuerta presentaba rastros mínimos de sedimentación. Esto da indicios de que la cuenca no aporta grandes niveles de sólidos, por lo cual el embalse mantiene la vida útil y la capacidad de almacenamiento casi idénticas a las del día de su inauguración.
Con este operativo, la Provincia recupera un reservorio más plenamente funcional a su red, reafirmando el compromiso con la optimización de los recursos hídricos para el presente y futuro.

