REALIZARON POR PRIMERA VEZ TRES CIRUGÍAS DE ENDOSCOPÍAS DE COLUMNA

Las intervenciones fueron practicadas a pacientes de San Luis, de 36, 48 y 50 años, que tenían hernia de disco. En todos los casos, recibieron el alta el mismo día de la cirugía y evolucionan favorablemente. 

El sistema público de salud, a través del servicio de Traumatología del Hospital Central ‘Dr. Ramón Carrillo’ (HCRC), realizó por primera vez en la salud pública provincial tres cirugías de endoscopía de columna. Las tres pacientes, oriundas de la provincia de San Luis, de 36, 48 y 50 años, presentaban como diagnóstico hernia de disco.

Se trata de una cirugía mini invasiva que, mediante incisiones mínimas de apenas un centímetro, permite acceder a la columna vertebral y retirar la hernia sin necesidad de abordajes quirúrgicos tradicionales. A través de estas pequeñas incisiones se introduce un endoscopio con una microcámara que permite visualizar la zona afectada con alta precisión y extraer el material herniado que comprime el nervio, causante del dolor.

Esta técnica reduce el daño a los tejidos circundantes, disminuye el sangrado y acorta considerablemente los tiempos de recuperación en comparación con la cirugía convencional de columna.

Las tres pacientes evolucionaron favorablemente y recibieron el alta el mismo día de la intervención, lo que les permitió regresar a sus domicilios sin dolor.

Las hernias de disco se producen habitualmente por el desgaste progresivo de los discos intervertebrales, esas estructuras que actúan como amortiguadores entre las vértebras. Con el paso del tiempo, el disco pierde elasticidad e hidratación, lo que lo hace más vulnerable a fisurarse. Cuando eso ocurre, el material interno del disco se desplaza y comprime alguna raíz nerviosa cercana, generando el dolor característico.

Entre los factores que más influyen están el envejecimiento natural del disco, las malas posturas mantenidas durante mucho tiempo, los esfuerzos físicos repetitivos o mal realizados (como levantar peso sin la técnica adecuada), el sedentarismo, el sobrepeso, el tabaquismo, que acelera la degeneración del disco y también la predisposición genética. En muchos casos no hay un único factor sino una combinación de varios que van debilitando el disco hasta que un movimiento brusco o un esfuerzo puntual termina provocando la hernia.

En cuanto al beneficio para los pacientes una vez retirada la hernia, el cambio es directo sobre la calidad de vida. Al eliminar la compresión sobre el nervio, desaparece o disminuye drásticamente el dolor que muchas veces se irradia hacia la pierna o el brazo, según la zona afectada. También mejora la movilidad, se recupera la fuerza muscular que suele perderse cuando el nervio está comprimido durante mucho tiempo, y se normalizan sensaciones como el hormigueo o el adormecimiento.

Con una técnica mini invasiva como la endoscopia de columna, ese beneficio se potencia porque la recuperación es mucho más rápida: al no dañar los músculos ni los tejidos circundantes como ocurre en una cirugía convencional, el paciente puede levantarse y caminar el mismo día, reduce el uso de medicación para el dolor en el postoperatorio y puede retomar sus actividades cotidianas y laborales en un plazo mucho menor.

El equipo que llevó adelante el procedimiento estuvo integrado por el jefe del servicio de Traumatología, Federico Risma; las instrumentadoras Andrea Estrada, Florencia Suarez, Karen Martínez y Melisa Martínez; y el médico Pablo Fiorillo, de Rosario, Santa Fe, como referente asistente de este procedimiento. Participaron, además, profesionales anestesistas, instrumentadores y demás personal del HCRC. 

Redacción