PRESENTAN RESULTADOS DE UNA INVESTIGACIÓN CLAVE SOBRE EDUCACIÓN RURAL Y DE APRENDIZAJE EN SAN LUIS

El estudio, desarrollado por el Instituto Superior de Educación e Innovación (ISeEI) San Francisco en la Región VI, propone cambiar la mirada tradicional sobre las escuelas de Personal Único y la necesidad de políticas contextualizadas a la ruralidad actual.
Un equipo de investigadores del Instituto Superior de Educación e Innovación (ISeEI) de San Francisco concluyó la última etapa de la investigación titulada: “Necesidades Educativas Especiales y Barreras para el Aprendizaje en Escuelas Primarias Rurales de Plurigrado de Personal Único: identificación, análisis y estrategias de intervención en la Región VI de San Luis”.
El estudio presenta diagnósticos territoriales destinados a sentar las bases de futuras políticas públicas y dispositivos de apoyo escolar adaptados al contexto local.
La investigación invita a desarmar la histórica lógica del déficit con la que se ha evaluado a la escuela rural frente al modelo urbano. Según el equipo docente, la escuela de personal único debe concebirse como una forma escolar singular y un espacio donde se gestan saberes pedagógicos de alta complejidad, condicionados por la modalidad de plurigrado, donde el docente asume de forma simultánea funciones pedagógicas, directivas y administrativas.
Desafíos en la «nueva ruralidad»: de las barreras físicas a la neurodiversidad
Si bien se registran avances en infraestructura edilicia y conectividad por parte del Estado, el informe resalta que la ruralidad actual enfrenta desafíos invisibles dentro de los procesos de enseñanza. Entre ellos se destacan las barreras para el aprendizaje vinculadas a necesidades educativas especiales y la neurodivergencia, tales como procesamiento sensorial atípico, dificultades en el lenguaje, déficit de atención, autismo y retos de autorregulación.
Frente a la falta de marcos adaptados, los docentes de personal único apelan con frecuencia a una «pedagogía artesanal», aplicando intuiciones afines al Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y convirtiendo la heterogeneidad del plurigrado en una fortaleza a través del trabajo colaborativo y la tutoría entre pares.
Sin embargo, el informe advierte que sin un respaldo institucional sistemático se corre el riesgo de caer en situaciones de «inclusión pasiva» o desgaste docente. «Cuando pensamos en la educación rural, no podemos seguir aplicando las mismas recetas que en las escuelas urbanas.
En el día a día del aula plurigrado, la complejidad del aprendizaje no solo responde a aspectos pedagógicos, sino a cómo el entorno, los recursos y las barreras invisibles condicionan la participación real de cada estudiante.
El objetivo es generar diagnósticos territoriales reales para impulsar políticas educativas contextualizadas», explicaron desde la dirección del proyecto.
Articulación interinstitucional para el cambio
Los resultados preliminares señalan que para consolidar una inclusión efectiva es imprescindible la reestructuración del modelo pedagógico tradicional y la articulación entre los Institutos de Educación Superior, el Ministerio de Educación y las áreas de Salud y Desarrollo Social.
El proyecto cuenta con el respaldo del ISeEI San Francisco, la Secretaría de Nivel Superior, la Secretaría de Educación Obligatoria y la Subsecretaría de Educación Rural, junto con la colaboración activa de las comunidades educativas de la Región VI.
El equipo investigador aguarda que estos datos sirvan como insumo para el diseño de capacitaciones docentes, dispositivos de acompañamiento territorial y programas específicos de apoyo a la inclusión.

